Un luletazo directo al mentón

noviembre 4, 2008

Las declaraciones hechas en La Habana por el presidente brasilero Luis Inacio Da Silva, dieron nuevo aire a las pasiones políticas en la Florida. Al mandatario carioca se le ocurrió comparar la posible elección de Obama con las de Hugo Chávez y Evo Morales respectivamente. El escenario en que las declaraciones se produjeron da pie a las interpretaciones. Para Raúl Castro ellas equivalen a un gesto de valentía por parte del visitante, considerando que las palabras son un tácito apoyo hacia el candidato afro norteamericano.

No obstante se pueden hacer otras lecturas de una manifestación que no debe pasar por ingenua o insensata, viniendo de un avezado luchador sindical y político. No es imposible colocar alguna explicación en el terreno de los intereses ocultos en que se mueven las izquierdas latinoamericanas.

¿Qué sentido tiene entonces hacer una comparación tan errática como falsa, a dos días de las elecciones en Estados Unidos? Cuando muchos indecisos aún esperan hasta el último minuto para dar su voto, y nuevamente la Florida es estado clave, ¿cómo entender que el soporte de simpatía se convierta en un recio argumento a los que se oponen al demócrata?

Pero a Lula no le bastó con las comparaciones. Su deseo manifiesto de que la izquierda triunfe en la nación norteña como lo ha hecho en la parte sur del continente, no pudo ser peor. La lógica de esta aspiración pone en evidencia el criterio sobre la postura ideológica de Obama, determinando incluso su ubicación.

En relación con la política futura hacia Cuba, Lula está convencido de que Obama pudiera acabar definitivamente con el llamado bloqueo norteamericano hacia la Isla. Raro cerco que no impide al país el mantenimiento de relaciones diplomáticas y comerciales con más de cien naciones. Tampoco explica el beneficio de acuerdos como el logrado recientemente con la Unión Europea y las inversiones de socios provenientes de casi todo el mundo. La imagen de sitio sigue rindiendo buenos frutos.

Miami Herald, uno de los periódicos que dio cobertura a las declaraciones del presidente de Brasil, publica un mapa relativo a las zonas de exploración petrolera en la plataforma y territorio insular cubano. Los lotes de prospección están cubiertos por compañías de China, la India, España, la venezolana PVDSA, Sherritt- Pebercan de Canadá, Petróleos de Vietnam, firmas de Malasia y Noruega. A ellas se ha sumado Petrobrás, con una de las áreas más prometedoras. Al menos así lo cree Lula, quien aseguró al general Castro que no se preocupara por la profundidad en que pudiera estar los yacimientos de hidrocarburos. Ellos van a sacar petróleo de donde sea. Veinticinco años de explotación, en caso de encontrarse la bolsa, es motivo suficiente para empeñarse en el esfuerzo. ¿Y el bloqueo que impida esto, dónde queda?

Lula dijo haber cuestionado en varias ocasiones a las autoridades estadounidenses sobre el embargo contra Cuba. No aclaró si ha hecho otro tanto con sus amigos del gobierno antillano acerca de la situación de derechos humanos y políticos que ellos sostienen y la injusta prisión de decenas de activistas y periodistas independientes.

Pero ¿que pasaría si el primer presidente negro llega a la Casablanca y decidiera hacer algo diferente? Digamos que proponga realizar un encuentro entre representantes de ambos gobiernos para mejorar el clima de entendimiento. Y que uno de los puntos a tratar fuera el de las libertades políticas, las de libre información y expresión, confiscadas actualmente al pueblo cubano. Hasta ahora la justificación levantada desde el lado sur del Estrecho es el nivel de agresión y amenazas que se alzan desde el Norte. Esto no permite hacer espacio que pueda servir al enemigo. Enemigos son considerados los nacionales que disienten, hacen prensa, escriben o quieren participar de la política desde su propio discernimiento.

¿Aceptaría el gobierno cubano una conversación donde estos aspectos fueran llevados a la mesa de conversaciones? En el caso hipotético que esto se produzca y Obama promueva la idea, ¿recibirá el rechazo de La Habana bajo el pretexto de representar los intereses de la clase reaccionarias de Washington? Aquí está la incógnita del problema. Sería un acertijo bien comprometido para los defensores acérrimos del totalitarismo castrista.

Después queda la imagen sobre la que el mismo Lula llamó la atención en su intervención ante la prensa. Dijo que si América cuenta con un presidente metalúrgico, refiriéndose a el mismo, un indio (Morales) en Bolivia y un obispo (Lugo) en Paraguay, seria satisfactorio que un negro llegara a la presidencia de Estados Unidos, algo inédito en la mayoría de nuestras patrias latinoamericanas, incluyendo las de Cuba y Brasil.

Las palabras de Luis Inacio Da Silva no redundan en gran beneficio para Obama. Más bien resultaron un golpe, un luletazo de extrema izquierda, que puede resultar fatal para el senador en sus aspiraciones a la presidencia. Y también para muchos norteamericanos y latinos que esperan un cambio muy diferente al que apuestan los Castro, Chávez y muchos de sus amigos.

Obama o Mc Cain. ¿En verdad a cual prefiere Pérez Roque?

noviembre 4, 2008

El escritor peruano Jaime Bayly parece haber decidido si intención de voto en el actual proceso electoral norteamericano. Hasta hace pocas semanas había expresado a través de su programa televisivo en un canal de Miami cierta inclinación por Barack Obama. En una de sus últimas apariciones ante las cámaras, Bayly dijo haber cambiado de favoritismo hacia el republicano Jonh Mc Cain.

La manera de votar en un proceso democrático es un derecho ciudadano. En este caso lo interesante del cambio no radica en la tendencia partidista del posible votante, sino en la razón que lo hizo modificar su criterio. La respuesta del Canciller Felipe Pérez Roque a la pregunta de un periodista y un aire exageradamente festivo de Hugo Chávez, adelantando lo que parece ser el triunfo de Obama, pulsó la fibra que molestó a Bayly, una persona opuesta radicalmente a las formas totalitarias de gobernar.

En una entrevista concedida a un medio de prensa internacional por Pérez Roque, una de las interrogantes incluía la preferencia del Ministro de Exteriores de Cuba en cuanto al futuro presidente de Estados Unidos. El Canciller respondió afirmativamente diciendo que tenía uno, pero “no lo podía decir” Con sonrisa malintencionada, dejó entrever para muchos la respuesta velada. La misma que dio en circunstancias parecidas el pasado mes de febrero en la ciudad de Nueva York. La reacción expresada por el conocido novelista es un ejemplo de la habilidad que tienen las dictaduras, en especial la castrista, para mover determinados resortes a su favor.

¿Fue acaso una torpeza de Pérez Roque? O una jugada bien calculada ante un pie forzado que venía como anillo al dedo intrigante de La Habana. Si Obama es el que verdaderamente interesa a Castro y sus adeptos, con esos atisbos de simpatía solo consiguen restarle boletas al senador de Illinois. ¿Será ese el resultado que buscan?

Por su parte Chávez mal entonaba uno de sus acostumbrados canturreos, para demostrar alegría por el próximo final de la era Bush, y tal vez republicana. Mientras el mandatario norteamericano concluye su término en la Casa Blanca y se apresta a abandonarla, el de Venezuela trata por todos los medios de imponer su presencia por décadas en la de Miraflores. Pero en beneficio de Chávez tal vez él sea sincero en su júbilo, calculando que de ser Obama el próximo presidente, esto le ayudaría a mejorar su imagen en Washington.

Barack Obama dijo estar dispuesto a resolver los problemas que confronta su país con otras regiones del planeta. Entre ellos Cuba y Venezuela. En el primer caso se hace evidente la preferencia por el clima de confrontación pacífica donde pueden desarrollar a sus anchas el papel de héroes enfrentados a la gran potencia.

Después de diez generaciones de mandatarios estadounidenses, de ambos partidos, que han pasado por la Casa Blanca, poco se adelantó en los prometidos esfuerzos por democratizar la Isla. Algunos trataron de hacer algún gesto, tomando como base las vías pacíficas. Lo hizo Ronald Regan a través de unos contactos malogrados. A Carter hay que reconocerle el mérito de haber avanzado un gran trecho, y si no lo hizo más fue porque las malas mañas de Castro frustraron el intento de acercamiento. Clinton no tuvo mejor suerte. Durante la actual administración de George Bush, acusada de aumentar el rigor del embargo, se autorizaron las mayores cifras de ventas en alimentos y otros rubros al gobierno cubano.

A pocos días del 4 de noviembre la estrategia de Pérez Roque, en caso de ser sincero en su preferencia, consigue ponerle un pequeño traspiés a la carrera de Obama. Insignificante, porque en realidad los asuntos de la gran nación tienen mayor peso para el electorado que los de la ínsula caribeña. Pero una declaración hecha con tan poca sabiduría debe llamar la atención en sentido inverso, sobre todo tratándose del candidato que pudiera poner punto final a los pretextos castristas. No hay peor ciego que el que no quiera ver, ni peor sordo que el que no quiere escuchar. Por otro lado los acuerdos logrados con la Comunidad Europea y el acercamiento a Moscú, parecen alentar el sostén del diferendo con Estados Unidos, muy útil para justificar el prolongamiento del poder totalitario.

En pocos días quedará abierto un nuevo ciclo en la política norteamericana. Para muchos este no traerá grandes sorpresas. Los menos escépticos apuestas al triunfo demócrata, considerando que Obama podrá zanjar las discrepancias. O al menos dejará el terreno en mejores condiciones para lograrlo. Los que miran hacia Mc Cain confían en que este no dará tamaño paso. No tienen en cuenta que el anciano republicano resulta una incógnita por ser uno de los menos conservadores dentro de su partido. Artífice del restablecimiento de relaciones con Vietnam, supo poner su espíritu de hombre político por encima de viejas experiencias como prisionero de guerra torturado. ¿Acaso podrá ser Mc Caín y no Obama el que cierre la válvula del oxigeno que ha ventilado los pulmones propagandistas del castrismo?

Gustav, Ike y la unidad solidaria de un pueblo

octubre 12, 2008

Las imágenes trasmitidas desde Cuba después del paso de los huracanes Gustav e Ike resultan desoladoras. La fuerza de la naturaleza, desatada de manera inusual en dos ocasiones con apenas una semana de intervalo, hizo graves estragos en todo el cuerpo del caimán caribeño. .

Las declaraciones hechas a la prensa por un testigo, después del paso de Gustav por Isla de Pinos, resultan elocuentes. Asegura que en Nueva Gerona muchos han perdido sus casas, y casi todos tienen sus pertenencias destruidas. Según cálculos preliminares de las 25 000 viviendas que hay en la Isla de la Juventud, 20 000 están afectadas de alguna forma. De estas al menos 10 000 están sin techo o destruidas totalmente. “Hay problemas serios con la alimentación… Actualmente la Isla es como una prisión, por la insularidad, aunque ya se han restablecido los vuelos… El dinero no tiene ningún valor, no hay qué comprar ni dónde comprar nada.” El entrevistado recordó que aún existen problemas en espera de solución derivados del huracán Michelle en el 2001.Este es solo el cuadro de la región especial habanera.

Ciertamente la pérdida de vidas humanas ha sido mínima. Y eso es un resultado loable si se compara con los centenares de muertes ocurridas en países cercanos azotados por los mismos fenómenos. Otro aspecto a destacar es la actitud solidaria de los cubanos que viven fuera de su país. No pocos de los residentes en la también amenazada Miami, preocupados por los primeros pronósticos que vaticinaban el cruce de los ciclones por su patria, dijeron preferir que estos se desviaran, sin importar que como consecuencia el impacto se produjera en el sitio donde residen en la actualidad.

Gustav pasará como uno de los peores huracanes en la historia meteorológica cubana. Ike, además de su poder destructivo tuvo como rasgo particular un detalle religioso. Su entrada se produjo justo el día en que los creyentes veneran a la Virgen de la Caridad, patrona de Cuba. Incluso la entrada del meteoro ocurrió casi por el mismo lugar donde fuera descubierta la pequeña figura tallada hace más de cuatro siglos, en medio de un escenario tormentoso. Este ocho de septiembre los vientos, lluvias y trenes de olas que trajo Ike recorrieron la ínsula. Para algunos un signo misterioso.

No faltó la visión maníaca del enfermo Comandante quien declaró en una de sus últimas reflexiones que Cuba, asediada por la Naturaleza, ha recibido un ataque comparable con los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki. Castro dejó como tarea a los físicos y matemáticos cubanos fundamentar cierta teoría que establece la equivalencia entre la energía desplegada por los huracanes y la contenida en miles de artefactos nucleares como los lanzados en Japón. El dictador se pregunta cuantas viviendas anticiclónicas será necesario construir en el futuro. La respuesta la ofrece él mismo con una de sus acostumbradas cifras desmesuradas. Pero no exagera el octogenario ex gobernante cuando se refiere al trabajo reconstructivo que necesita Cuba para recobrarse de tanta ruina. Una realidad que parece haber tocado el punto crítico con estos dos golpes climatológicos.

Cuando se aprecian las imágenes del desastre se comprende la magnitud de un problema que se ha ido agravando por años. La mayor parte de las edificaciones derruidas eran bohíos y bajareques, supuestamente erradicados del paisaje cubano por el actual sistema. Edificios que ahora no pudieron resistir el embate del agua y los vientos, ya eran candidatos a caerse con el primer aguacero. Viejos techos coloniales, faltos de mantenimiento, endebles cubiertas de fibrocemento y tejas de aluminio terminaron por ceder de manera irremediable.

La incomunicación de Isla de Pinos es una prueba del abandono y el retroceso sufrido por a nación cubana. Gerona y Batabanó dejaron de contar con enlace marítimo regular desde la hecatombe de los noventa, cuando dos viejos freís españoles dieron sus últimas travesías ayudados por remolcadores. Fueron sustituidos por una barcaza contratada a cierto empresario extranjero. Los penosos viajes entre la isla chica y la grande a veces duraban 20 horas. No pocas veces la embarcación quedaba al pairo entre las dos orillas, por rotura o falta de combustible. Evidentemente Cuba se viene abajo desde hace décadas.

Pero si algo positivo puede sacarse de tanta desgracia es la postura de la mayor parte del exilio cubano en sus esfuerzos para romper los muros que limitan el contacto pueblo a pueblo, por encima de consideraciones políticas. No importa que el lenguaje de la intransigencia trate de imponer su voz. Negar la recepción de ayuda argumentando razones de principio es una actitud inhumana. Lo es también aquella que espera un enfrentamiento entre damnificados y autoridades en reclamo de asistencia, tal vez con la idea de que esto sirva como detonante de una peligrosa explosión social.

Abrir puertas, actuar por amor al prójimo, a los suyos, es la lección que parece darnos esta triste jornada. Ike y Gustav, más allá del mal causado, pueden traer el bien del re encuentro entre compatriotas y la incontenible apertura de corazones y mentes a niveles imprevistos. Solo así, con el gesto de la mano tendida hacia los que se encuentran apremiados por el sufrimiento, se hace válida cualquier interpretación mística de esta cruz nacional que carga Cuba desde el pasado ocho de septiembre.

Rara coincidencia de videos, testimonios y un fraude detectado

julio 31, 2008

El 13 de julio llegó en el 2008 con su carga de malos recuerdos y algunos raros eventos relacionados con el pasado. Justo un día después de conmemorarse el fusilamiento del General Ochoa y otros tres condenados durante la causa Número 1 de 1989, un programa televisivo de Miami exhibió ciertos materiales sobre dos de los principales implicados en aquel evento. El contenido de estas imágenes, tras casi veinte años del famoso sumario, supone una evidencia en detrimento de los sancionados, a favor de su verdugo.     

 

Los videos sacados de Cuba, aparentemente de manera clandestina, pretenden demostrar la vida disoluta que llevaban los hermanos de La Guardia, en especial el gemelo superviviente, actualmente ex carcelado por el régimen. Una de las acusaciones de la fiscalía contra los acusados tenía que ver precisamente con los desafueros sexuales cometidos por ellos en el escenario de guerra angolano, razón que pareciera quedar demostrada en esta filmación hecha por manos desconocidas.  

 

No fue la única sorpresa de la semana. Durante la misma se produjo la detención de Dashell Torralba, emparentada con otro de los defenestrados del castrismo durante el célebre proceso ocurrido a finales de los ochenta. La sobrina del ex ministro Diocles Torralba pasó a ser noticia en el 2002 tras escapar de la isla con un video donde se mostraba a Fidel Castro en un escenario poco conocido. Sin uniforme, vistiendo una especie de pijama, el Comandante aparecía en plena vida hogareña. Algunos quisieron ver en las escenas el lujo que disfruta el dictador. Lejos de ello, la muestra solo permitía observar aspectos sencillos del hombre de gobierno en el entorno familiar. Los nietos jugando alrededor del viejo patriarca. Una botella de vino, cuya  marca podía ser la más exquisita o la más barata, sobre la mesa del comedor. La hasta entonces misteriosa esposa, conversaba con hijos y nueras. A su espalda, en la pared de la cocina, colgaba una ristra de ajos. Nada especial a no ser el destape de que Castro tenía una abundante prole. Ni siquiera la residencia, colmaba las expectativas de lo esperado para quien dispone de un país como si fuera su finca privada. Lo visto no se acercaba, ni remotamente, a las marcas palaciegas establecidas por Ceaucescu, Brezniev o tantos poderosos colegas del Comandante.

 

El aporte de la bella ex novia de Antonio Castro, por cuya exclusividad se pagó una alta suma de dinero, más que perjudicial, resultaba un instrumento que podía adecuarse para reafirmar opiniones favorables al gobernante cubano. Lo peor vino cuando la joven implicó en sus declaraciones a su ex compañero sentimental, auto acusándose de participar junto a este en falsificación de pasaportes y documentos, con los que ganaba una buena tajada sacada de los bolsillos cubanos con capacidad de acceder a esa vía para irse de su país. Nunca hubo evidencias que confirmaran la participación del hijo de Castro. Lo que sí quedó demostrado tras la reciente detención  de Dashell, es que ella era diestra en esos menesteres. 

 

Para cerrar la jornada, el mismo espacio que expuso los materiales sobre los desmanes de Tony y Patricio, enfocó la atención sobre el caso de Hilda Molina. El énfasis estuvo puesto en señalar el pasado que pesa sobre la doctora sometida por el régimen castrista a una especie de prisión doméstica. Los testimonios presentados resaltan  aquella época en que Molina era una activa colaboradora del sistema comunista, disfrutando del favor de los dioses del olimpo caribeño. Curiosamente este programa parecía reafirmar un reciente escrito en el que Castro acusa a la neurocirujano de mentir sobre las motivaciones de su destitución del CIREN.  Según el ex mandatario, ella intentó apropiarse del Centro Internacional que dirigía, una atribución intolerable para el Zeus de Cuba, que castigó la irreverencia con una de sus terribles tronadas.   

 

Pero lo que el Comandante diga de los caídos en desgracia no merece mayor asombro. Lo interesante de todo se encuentra en la manera en que funcionan determinados resortes, disparados en los momentos más convenientes y la repercusión que adquieren en el contexto externo, de donde los efectos de rebote resultan favorables al gobierno totalitario de la Isla.  

 

Es sabido que Hilda Molina, los hermanos La Guardia, el General Ochoa, el ex canciller Robaina, el ex ministro Torralba, los familiares de estos,  y tantos de los que se subieron en la parte delantera del carro de la Revolución para caer un día bajo sus ruedas implacables, no eran seres impolutos. Participar de los beneficios que el poder totalitario obsequia a sus fieles seguidores, conlleva a una peligrosa tentación y entraña doble peligro: el costo que hay que abonar por ese favoritismo y las mañas de quien quiere mantener bajo control a sus seguidores más cercanos. Con la misma espada que un día fueron enaltecidos se les decapitó tan pronto rompieron las reglas, o simplemente se hicieron molestos.

 

Lo que resulta raro en todo este episodio es que al final las revelaciones de los videos indiscretos o el testimonio de los que llegan con sus informaciones inéditas, oportunamente sustraídas, redunden en pro de la dictadura. Y no es que se quiera levantar en un pedestal a los que por entregar el alma al poder terminaron siendo sus víctimas. Los comentarios suscitados a raíz de emitirse estos programas y la detención de Dashell Torralba, parecen confirmar que detrás de la incidencia coincidente de estos hechos hay algo que no es casual. Según el criterio sostenido por muchas personas, Raúl Castro estaba en lo cierto cuando señaló de corruptos a los involucrados en el caso Ochoa. Tampoco se equivocaba su hermano al decir que la Molina era una aprovechada. Y mucho menos respecto a la personalidad de la sobrina de Torralba, quien con sus malas acciones deja caer un velo oscuro sobre la reputación del tío. Videos, pruebas, testimonios y el descubrimiento de un fraude en Miami, todo extrañamente imbricado.

El coletazo de los caimanes de línea dura

junio 10, 2008

 

Miguel Saludes

 

La nueva escalada contra la disidencia interna en Cuba contó con elementos singulares. Los voceros de la conocida Mesa Redonda quedaron ahora al frente de la ofensiva televisada. Con la ausencia de la primera figura de gobierno, en funciones de conductor supremo, y la poca popularidad de la que gozan estos personajes, se comprende el extra que deben poner en su afán por parecer convincentes. 

 

Nuevamente se quiere sorprender al auditorio con la vieja fórmula de la conspiración tenebrosa, armada desde la otra orilla en complicidad con la SINA. Aunque el papel del villano recae sobre un actor de reparto, la trama sigue siendo la misma. Colocar el vórtice de la problemática política en Miami es una estrategia que ha rendido beneficios al gobierno de La Habana. La capital del exilio cubano, los eventos que en ella ocurren y la impronta de alguna de sus personalidades, aportan el material utilizado como argumento para endurecer los discursos en La Habana.

 

La pregunta clave en esta ocasión es el objetivo que se persigue con el reciente montaje.  Si bien existen elementos que apuntan a la re edición de los hechos represivos del 2003, la finalidad del golpe parece tener otro destino. Desacreditar a los opositores en tres importantes frentes pudiera ser la intención de la maniobra. Primero se trata de influir sobre el criterio popular. Los supuestos vínculos con un agente acusado por la justicia norteamericana, relacionado además con Posada Carriles, contribuyen a generar reservas y dudas sobre la oposición entre la masa desinformada.  

 

El otro punto de interés se encuentra en la escena internacional. En momentos en que el viejo continente debate la política futura sobre Cuba y que varios gobiernos, incluyendo el Vaticano, ofrecen su voto de confianza a la nueva dirección del país antillano, se busca restar apoyo a los que reclaman derechos civiles y políticos en la isla. Para ello nada mejor que presentar a los activistas cívicos como agentes al servicio de una potencia extranjera.

 

La opinión pública norteamericana es el tercer blanco de las miras propagandísticas del régimen cubano. El gobierno trata de incidir en el panorama político del vecino país, cuando este se encuentra inmerso en el proceso electoral. El rechazo a la emigración, junto a cierto agotamiento de la cuestión cubana en círculos de Norteamérica, se complementa con la problemática de los conflictos bélicos que afectan a esa nación, la situación económica y otros asuntos internos de mayor trascendencia que los destinos de una ínsula cercana. Todos estos factores hacen que el cualquier esfuerzo tendiente a desviar la atención sobre los que luchan por democratizar la sociedad cubana, encuentre un terreno propicio. Los resultados pueden mejorarse lanzando guiños de estabilidad, sin importar que el costo sean las libertades de un pueblo ajeno. También son de gran ayuda los coqueteos con un mercado que busca nuevos mostradores para sus productos.

 

Paralelo al revuelo provocado por la Mesa Redonda, apareció en esos días una diatriba del enfermo en jefe desvirtuando el papel de Obama, aún si este llegase a ocupar la silla presidencial Se verifica una vez más el complejo juego al que apuesta un gobierno empeñado en aferrarse al poder de manera absoluta. Mientras reclama que se ponga fin a las sanciones norteamericanas, fomenta crisis que incentivan la justificación de esas políticas. Justo cuando se propicia una coyuntura que puede hacer que las cosas cambien favorablemente. Mientras por un lado tratan de obtener dinero, comercio y crédito financiero del enemigo, por el otro dan un portazo cuando se vislumbra el tema de los derechos políticos. La postura del director de Granma pidiendo el incremento de las medidas represivas configura esa imagen.  

 

Gobiernos norteamericanos con propuestas constructivas hacia Cuba, por lo general terminan recibiendo acciones que refuerzan el criterio de los que defienden mantener posturas radicales. El ex presidente Jimmy Carter, quien se esforzó por lograr un gradual acercamiento con el gobierno cubano, obtuvo en cambio manifestaciones constantes, insultos, la avalancha de un éxodo y la burla de la intervención a gran escala llevada por La Habana a distintas regiones del planeta. Todo lo necesario para agudizar el conflicto entre ambas partes. Algo similar ocurrió durante la administración de Clinton. Ahora, cuando todo parece indicar la posibilidad de un triunfo demócrata en la candidatura del primer americano negro (o la primera mujer) a la presidencia, lo mejor que se les ocurre hacer en la Isla es levantar una escaramuza para tensar posiciones. Y es que ellos, los fidelistas, necesitan del clima denso del bloqueo, las amenazas de guerras inexistentes y de la presencia del enemigo omnipresente.  

 

Realmente existe el peligro de otros encauses en el escándalo escenificado a través de los voceros de la Mesa Redonda. Lo hizo evidente la solicitud de un sicario con identidad de periodista. Las interrogantes pueden ser muchas a partir de este momento. ¿Estamos en presencia de una lucha entre recalcitrantes que quieren evitar el tránsito hacia los cambios? ¿Se trata de una estratagema para medir el grado de respuesta ante el endurecimiento totalitario? ¿Es una jugada de Raúl Castro y su equipo o se trata de la sacudida originada por otros saurios comprometidos en conservar la inercia del pantano? Solo el desarrollo de los acontecimientos podrá dar respuestas precisas a estos y otros cuestionamientos sobre el futuro de Cuba.

Detalles que no pueden obviarse para edificar la posibilidad

mayo 30, 2008

 

 

Miguel Saludes

 

 

El último número de la revista Espacio Laical, que publica la Arquidiócesis de La Habana, incluye un extenso escrito en la sección “Tema Polémico”, donde se señala a Raúl Castro como el único en capacidad de producir cambios graduales, dramáticos y profundos en la Isla.

 

El escrito firmado por Lenier González Mederos, vice editor de la publicación, acaparó la atención de numerosos medios externos. Pese a coincidir con la mayor parte del contenido, en el mismo aparecen puntos divergentes en ciertos enfoques.   

 

Entre los factores que facilitan al General Castro abrir otros horizontes para Cuba, el autor señala la  inexistencia de una oposición pujante y articulada, capaz de convertirse en vector influyente sobre el gobierno, con una propuesta alternativa de cambios que motiven a la ciudadanía. Minimizar a la oposición y restar importancia a sus esfuerzos es una tendencia que se observa desde hace tiempo en ciertos sectores de la sociedad cubana. Si por una parte es cierto que la disidencia no cuenta con la misma fuerza que tuvieran movimientos civiles en otros países comunistas, ello se debe en primer lugar a la acción del gobierno en su afán por aplastarla, así como a la falta de respaldo y reconocimiento de otros actores de la vida social, que han optado más bien por observar, callar y esperar. No es cierto que la disidencia no haya presentado alternativas de propuesta. El Proyecto Varela es una de ellas.

 

No es criticable que los dignatarios de la Iglesia prefieran poner su voto de confianza junto con los intelectuales a favor de la nueva autoridad. Tampoco que aspiren a un cambio gradual en el país bajo la guía del sucesor designado desde hace años para el caso de una contingencia como la ocurrida. Lo reprochable es que se omita mencionar un paso prioritario que debe dar el nuevo gobierno para ganarse el favor del crédito. La liberación incondicional de los presos de conciencia no aparece ni una sola vez en el escrito. Esta herida, que no pertenece al pasado lejano, sigue abierta en las familias que sufren por la separación injusta y el tiempo irrecuperable perdido en el encierro. Esos presos, a veces ignorados, lo están por ser mediadores pujantes de los cambios que hoy algunos avizoran muy cercanos y otros se resisten a imaginar. No dudo que la Iglesia, en su discreta comunicación con el gobierno cubano, haya instado sobre esta cuestión emergente, que debe ser corregida. Pero no dejaría de ser saludable un pronunciamiento claro al respecto. 

 

Lenier González subraya la importancia que tendría la implicación de todos los cubanos en los posibles cambios. La lógica inclusiva no puede prescindir del aporte que representa el exilio. Un paso positivo en ese sentido sería poner fin al ominoso destierro que de alguna manera se asoma en los permisos de entrada o residencia que los cubanos deben obtener para ir a su país. A esto debe seguir la disposición al sostenimiento del diálogo entre todos los componentes de la nación, de dentro y de fuera, dispuestos a concertar soluciones que coloquen como centro el proyecto martiano de Patria. Propuestas y disposición existen. Solo hay que abrir las puertas.

 

Responsabilizar al exilio del distanciamiento y de la falta de voluntad para conversar con su contraparte, manifiesta cierto desconocimiento, consciente o no, del avance observado en este escenario. El grado de madurez alcanzado en un núcleo creciente de exiliados se verifica en varias propuestas constructivas que no quieren ser escuchadas en la otra orilla. No basta con seguir acusando de mafiosos, vende patrias, asalariados del imperio a personas que han demostrado tener sentido de su pertenencia raigal, dejando a un lado cuestiones ideológicas. El reconocimiento de su legitimidad va a la par del solicitado para las actuales figuras de gobierno.

 

Por otra parte la apreciación de los eventos internos como una conexión subversiva estimulada desde Estados Unidos no siempre es real. Los inmovilistas del régimen han utilizado, en no pocas ocasiones, ese concepto en su discurso contra todo lo que significa cambios. Las revistas soviéticas fueron sacadas de circulación por dedicar espacio a la subversiva perestroika.  Acto subversivo se considera la protesta de un grupo de mujeres que exigen la liberación de sus presos. Las páginas de Espacios, antecesora de la actual revista Espacio Laical, fueron juzgadas de subversivas. De la misma manera se adjetivó el trabajo desarrollado por el Centro Cívico Religioso en Pinar del Río y Vitral.  Hasta la Unión Europea ha sido acusada de lo mismo cuando expresa términos democráticos para Cuba.

 

Las expectativas levantadas en torno a la figura de Raúl Castro se fundamentan en una realidad. Varios gobiernos e instituciones internacionales, como dice Mederos, confían en su gestión y toman en serio sus promesas. En caso de que los garantes del crédito vean estas esperanzas defraudadas, su opinión no tendrá gran peso en el círculo de poder. La intelectualidad, las iglesias y la comunidad internacional, no constituyeron un elemento de peso a tener en cuenta por quienes condujeron el proceso revolucionario cubano hacia una dictadura. Más preocupante sería la reacción de la ciudadanía, que como bien indica el articulista, tendría un costo que lo hace indeseable para todos.

 

La edificación de la sociedad democrática en Cuba no es un imposible en la actual coyuntura. En esa obra hay que sumar el aporte de todos los constructores. La negativa a escuchar, intercambiar ideas y abrir espacios de comunicación, son errores que pueden dar al traste con la propuesta. Igualmente de negativo resulta la presunción de los que creen poseer la verdad absoluta o el derecho a actuar como interlocutores predestinados. Humildad y consenso deben ser palabras distintivas de los que procuran la infinidad del cambio para Cuba.  

Rostros y caminos diferentes en el destino único de Cuba

mayo 26, 2008

 

Miguel Saludes

Aunque Fidel Castro no ha desaparecido físicamente del panorama, su ausencia es cada vez menos notoria. Raúl, en su rol de gobernante interino, no parece muy proclive a acaparar las planas de la noticia como lo hiciera su hermano. A ese espacio se han ido asomando rostros diferentes de la vida socio-política y cultural del país. Unos son conocidos y otros aparecen de manera vertiginosa.

 

Dos de esas figuras, alejadas generacionalmente pero con identidades que les hacen humanamente próximas, fueron merecedoras de importantes premios. El laureado de más edad, y el más conocido, resultó ser el padre Carlos Manuel de Céspedes, galardonado con La Encomienda de Número Oficial de la Orden de Isabel la Católica, que otorga el reino español. Además de relevante personalidad de la Iglesia Católica, el profesor del Seminario San Carlos y San Ambrosio y miembro de la Academia Cubana de la Lengua, atesora valores que lo hacen digno de todo homenaje.

 

En Cuba, además de los medios eclesiales, el acontecimiento se divulgó por las ondas de Habana Radio,  una emisora que apenas se escucha en el ámbito del Casco Histórico de la ciudad y que es patrocinada por la institución que dirige Eusebio Leal. En el exterior del país algunas voces se alzaron para criticar al distinguido compatriota. Esgrimen entre sus argumentos que Monseñor no ha hecho nada por la libertad de la Isla.  Otros señalan como elemento negativo, sus criterios favorables hacia el ex gobernante Castro, algo que hizo siempre de manera pública en los espacios de la Iglesia.  Olvidan que Carlos Manuel, además de ser hombre de fe, se caracteriza por su honradez moral y amplia cultura. Desde su posición como pastor ha sido cercano a todos, incluso a quienes manifiestan posturas discordantes con el sistema político vigente.

 

La otra fisonomía que resalta en las noticias de estos días es la de una joven cubana graduada en filología. Yoanis Sánchez logró convertir su blogg en la esquina caliente del ciber espacio nacional. Allí confluyen opiniones y criterios discrepantes, creando una zona de libre expresión para quienes viven en la Isla y fuera de ella. Por su iniciativa Yoanis recibió el premio Ortega y Gasset del periódico El País en la categoría digital.  

 

Yoanis, aunque mimada por la atención de los medios internacionales, también ha sido diana de severos ataques. Cuando se tiene tiempo y paciencia para leer los mensajes colocados en Generación Y, la mayoría anónimos no obstante su procedencia del llamado mundo libre, podemos percatarnos de muchas coincidencias en las diatribas destinadas a la blogguera. En ellas se aprecia el resentimiento contenido de los que a pesar de ensalzar lo alcanzado en sus vidas, exteriorizan la amargura que significa el exilio.

 

Por su parte no pocos admiradores del trabajo de la joven caen en extremos al destacar las dificultades que ella enfrenta en su trabajo. Para los de este grupo resulta imprescindible que se produzcan hechos que confirmen sus expectativas pesimistas.  Si el blogg saliera sin mayores problemas, es probable que su interés en este proyecto ya no fuera el mismo. Las autoridades de inmigración cubanas se encargaron de que esto no ocurriera por ahora, al impedir el viaje de la galardonada a Madrid.

 

Para el gobierno de Raúl Castro esta premiación no es un grave problema. Ni siquiera que la revista Time haya considerado a Yoanis entre las personalidades del año. Más bien pueden ser argumentos a su favor contra las denuncias de que en Cuba la gente no puede opinar. Sin tener que conceder mucho espacio, ni pretender negar que exista limitación a las libertades o justificar las barreras que todavía se alzan en este terreno, el fenómeno del blogg puede ser mostrado como señal de una voluntad aperturista en la nueva dirección. ¿Realmente fue un error del gobierno cubano el no dejar salir a la muchacha o se busca algo más con la prohibición?

 

Dividir y debilitar pudiera ser la respuesta. La prensa y algunas voces altisonantes que se alimentan del sensacionalismo noticioso, contribuyen a la maniobra. Los especialistas de la discordia saben bien como mover los hilos que señalan a Yoanis como la única crítica al régimen, que se atreve a escribir desde la Isla sin ocultar su identidad. Los cintillos no dudan en anunciar el gran combate entre el General Raúl y la audaz ciudadana. Con este tipo de crónicas no solo se pone en riesgo la idea, sino que se ayuda a levantar una nueva piedra en el camino. Se trata de la suspicacia de quienes, que con razón, recuerdan que dentro del país existen decenas de periodistas que desde casi una década enfrentan represalias, expulsiones de trabajos y hasta la cárcel por emitir su criterio. Ellos lo han hecho igualmente sin esconder su identidad.

 

Centrarse en explicar los motivos para conceder permisos de salida o entrada al país, a las limitaciones y prohibiciones que pesan sobre unos frente a la brecha abierta para otros y a tantas maneras de actuar ante diferentes proyectos, no debe ser la prioridad. Dedicar tiempo a esos detalles es desperdiciar energías necesarias para una obra mayor.   

 

Como bien reconoce el amigo Luis Cino en uno de sus trabajos publicado en Cubanet,  Yoanis ha hecho un trabajo de calidad, donde ha comprometido su nombre sin ambigüedades. Declarase disidente no ha sido su prioridad. Monseñor de Céspedes tomó la pluma para escribir preferentemente sobre historia, nuestras luchas patrias, arte, cultura y las buenas costumbres. Ambos quisieron y pudieron hacerlo desde dentro. Merecen el reconocimiento por ello. Cada quien aporta su mejor semilla a la cosecha. En momentos en que el futuro se abre no podemos darnos el lujo de aceptar confrontaciones destructivas contra los que de una manera u otra, en diferentes etapas, por diversas vías, hacen posible el arribo de la primavera real.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Notas para una expedición

mayo 26, 2008

 

Miguel Saludes

 

A finales de los ochenta visitó Cuba una comisión de relatoría de la ONU para testificar violaciones de derechos humanos. Por aquellos días las puertas del Combinado del Este de La Habana se abrieron a unas visitas poco usuales. Jóvenes escogidos fueron llevados al lugar para que vieran, y transmitieran, lo bien que se la pasaban los presos en el afamado reclusorio. Contaba una amiga a su  regreso del paseo sobre el ambiente acogedor de los cubículos habitados por parejas homosexuales. Sus adornos, perfumes y hasta alguna alfombra en el suelo. Después sobre el comportamiento educado de los presos cuando compartieron juntos un filme marcado con tres advertencias clásicas del cine para adultos. Mi amiga se extrañó que aquellos hombres jamás le lanzaran ni siquiera una mirada. Es de aclarar que la joven estaba dotada de un rostro y cuerpo de belleza excepcional.   

 

Pero la realidad del mundo carcelario cubano es bien diferente. Los testimonios continúan nutriendo cartas y denuncias, aunque el mundo prefiera escuchar versiones más agradables. Y para complacencia de esos oídos acaba de concluir la Expedición encabezada por Silvio Rodríguez a una decena de recintos penitenciarios en todo el país. La delegación compuesta por varios artistas llevó centenares de reclusos manifestaciones de música, pintura y literatura en una gira que culminó el pasado 28 de abril en la Isla de la Juventud.  

 

Silvio, propulsor de la propuesta, manifestó a la prensa sus impresiones sobre la inusual concurrencia ante la que actuó en varias ocasiones. Los medios oficiales siguieron el recorrido, destacando algunos detalles como las entregas de libros hechas por Reynaldo González, premio nacional de literatura, o el mural a tres manos hecho por  Alexis Leyva Machado (Kcho), Ernesto Rancaño y Vicente Hernández en el penal pinero.   

«Somos artistas y ustedes son parte de nuestro pueblo. Aquí estamos para brindarles lo que sabemos hacer», dijo Silvio Rodríguez a los reclusos, antes de comenzar a cantarles algunas de sus más conocidas y gustadas canciones. No se conoce el repertorio escogido por el trovador. Además de El Necio y Cita con Ángeles, únicas mencionadas por los cronistas, son de su autoría En mi acera, Ojala o Unicornio, tal vez poco apropiadas para esta gira.

La iniciativa de llevar cultura a los presos tiene antecedentes en la historia penitencial cubana. Precisamente quienes hoy sustentan el poder en el país una vez se beneficiaron de proyectos dignificadores para los presos, auspiciados por la Iglesia Católica, en particular por los padres Paúles y las Hijas de la Caridad. Hoy alaban los doscientos títulos promedio que se entregaron en cada centro visitado por la comitiva, pero en los albores del sesenta miles de volúmenes recolectados por el esfuerzo de sacerdotes y religiosas, así como el trabajo de los propios presos que confeccionaron los muebles de aquellas bibliotecas fueron desaparecidos de la Cabaña, el Príncipe y el resto de los contados penales que existían diseminados en la Isla.

 

Muchos años después la Iglesia cubana reinició el viejo proyecto a nivel de todas las diócesis. La pastoral Carcelaria, una vez más bajo el patrocinio de los discípulos de San Vicente y Santa Luisa de Marillac, cobró vida. Libros, intercambio epistolar, ayuda alimenticia y de medicinas, así como una catequesis primaria, llegó como brisa fresca a los penales. Pero de esta obra no es la que interesa a la propaganda gubernamental.

Al concluir la gira Silvio Rodríguez declaró su satisfacción y sorpresa por la atención que provocó el recorrido. Según sus palabras, no esperaba levantar tantas “ronchas” entre los que catalogó de enemigos, por el simple hecho de ir a cantar a una cárcel.  Se equivoca el cantautor. No son las buenas acciones de la propuesta las que despiertan críticas, sino los actos que la acompañan. Para la expedición de Silvio y sus colegas el presidio político no existe. Mientras recuerdan haber actuado para chilenos y sudafricanos, a este ni siquiera lo mencionan.  Tampoco vieron otras cosas o las miraron desde un prisma deformado.

Reconocer que las prisiones nacionales son modélicas en su humano tratamiento a los reclusos es denotar poca honestidad. Esa declaración fue hecha en Ariza, calvario donde estuvieron recluidos Vladimiro Roca y Regis Iglesias. Por su parte Reynaldo González expresó sus sentimientos solidarios con aquellos que a pesar de haber tenido un tropiezo, no han dejado de ser personas. No ha sido esa la visión de los carceleros, que en no pocas ocasiones han tratado a los reclusos peor que a los animales. En cuanto a los tropiezos habría que cuestionar en muchos casos la piedra que los provocó. Precisamente en el penal de Quivicán, uno de los puntos tocados por la gira, se encuentra recluido José Miguel Martínez.  Si de algo debe recuperarse este hombre ejemplar es de la triste separación forzada que desde hace cinco años lo alejó injustamente de su familia.

No es raro que los reclusos no quisieran bajarse del escenario, como observaron los expedicionarios. La realidad cotidiana que viven esos hombres explica el anhelo de apropiarse eternamente de unos breves minutos que les sirven de escape de esa historia cruda que a veces nos llega desde el interior de las cárceles. Cuando nos viene facturada como tema de un filme extranjero es capaz de volcarnos la conciencia, pero ella se encuentra en nuestro propio entorno, en casi toda la Isla. 

No obstante es positivo que se reconsidere el camino y se torne a la senda del bien, con vista a una doble re inserción. No solo son los presos los que deben ser devueltos a la sociedad. Esta también necesita ser saneada y con ella el sistema que metió en las cárceles a centenares de jóvenes, hombres, mujeres y hasta adolescentes por delitos que en realidad no merecían ese castigo. Eso sin incluir a los que han padecido a causa de su pensamiento y que nunca debieron estar en esa situación. Un capítulo que debe cerrarse para no repetirse jamás. 

 

Las Damas gestan el cambio

mayo 26, 2008

  

 

Miguel Saludes

 

 

La más reciente demostración cívica realizada por las Damas de Blanco en Cuba, ha tenido una connotación especial. El gesto de protesta escenificado frente a las oficinas del nuevo Jefe de Estado, hizo recordar por breve espacio de tiempo el carácter y nombre original de la Plaza que fuera rebautizada como de la Revolución.

 

Las imágenes de unas mujeres sentadas en círculo sobre el asfalto, con las manos cogidas en cadena en plena vía pública, irrumpía de manera inusual en el sacrosanto espacio dedicado a rendir culto al actual sistema político cubano. Ellas solo pedían libertad para sus seres queridos, condenados a largas penas de prisión. El contraste con la expresión pacífica de las vestidas de blanco, estaba en el empeño de otras mujeres uniformadas para que las primeras abandonaran el lugar. Alones de brazos, empellones y finalmente la acción de traslado entre varias de las policías, fue la forma grotesca de reducir al grupo de Damas, y meterlas en un autobús. El cuadro se completaba con la participación vergonzosa de otras féminas. Convocadas por ese engendro nombrado Brigadas de Respuesta Rápida, las gritonas de ocasión insultaban y amenazaban a las detenidas. Estas no se quedaron calladas y respondieron con gritos de libertad las ofensas que les eran proferidas.

 

De todas maneras el gesto represivo no es lo más destacado en esta nueva jornada de la lucha cívica por reivindicar derechos políticos y de expresión. La reacción de fuerza empleada contra las Damas de Blanco tampoco debe ser vista como un signo desesperanzador. El corro de los que le hacen juego al poder es comprensible en una sociedad donde ese tipo de gestos sirve a para encubrir inclinaciones de todo tipo, incluso hasta la deslealtad hacia quienes se simula apoyar.

 

La explicación de los hechos, aparecida al día siguiente en la prensa oficial y leída en el noticiero vespertino, no podía ser más ridícula. El mismo calificativo que se utiliza contra los presos políticos, opositores y cualquiera que de alguna manera se defina contra el sistema establecido en Cuba, fue empleado para describir a las madres, esposas, hermanas y familiares de los encarcelados. Mercenario es la palabra con la que el poder pretende clasificar a todo el que osa levantar la voz en su contra. Pero aunque esas fueron las intenciones de la propaganda, otras pueden ser las lecturas.

 

Que la prensa oficial dedicara espacio a este suceso habla de su connotación. No importa cuan reducido pudo haber sido el número de las participantes, la longitud de tiempo que pudieron permanecer en el sitio o las demostraciones de apoyo hacia el gobierno tomadas por las cámaras. Incluso la acción represiva, descrita por algunos como moderada y cuidadosa, queda en un segundo plano superada por el significado de la manifestación pacífica.

 

Un punto a favor de las Damas es que para desacreditar su acción los medios tuvieron que mencionar sin tapujos el objetivo por el que ellas luchan. Que les sigan diciendo contrarrevolucionarios a los presos de conciencia es algo con lo que se debe contar cuando la referencia viene de los carceleros. Que estos justifiquen el castigo argumentando falsedades tales como actividades contra el pueblo y criterios anexionistas atribuidos a los condenados, tampoco es noticia. Buscando respaldo más bien despiertan la suspicacia entre una población que en buena medida todavía desconoce lo acontecido en el 2003.

 

Las razones por la que esos hombres fueron condenados a severas penas, están contenidas en algunos de los pasos tímidos de apertura en la vida actual del país. El acceso a determinadas tecnologías modernas de comunicación, libertad de salir y entrar de su patria, al respeto de los frutos del trabajo individual y colectivo realizado por iniciativa propia, la apertura de hoteles y lugares de disfrute a todos los nacionales, eran propósitos en la lucha de esos activistas cívicos. Igualmente la exposición de una sociedad en desplome, imágenes críticas de la realidad imperante, denuncias de arbitrariedades, corrupción y retrocesos verificados en  renglones de la salud o la educación, que hoy son acusadas en foros gubernamentales, están en el dossier de los condenados como prueba de su accionar contra revolucionario. .

 

Identificar a la mayoría con la postura grosera de un grupo de gritones, es contraproducente. La gente común no se sintió parte de los mítines de repudio desde que se iniciara esa modalidad. Los participantes, sumados en buena medida gracias a la presión del centro laboral o de estudio, vieron como el show  real lo escenifican elementos fanáticos y  oportunistas, muchos de los cuales terminaron por enrumbar hacia el norte cuando se les presentó la ocasión o fueron a dar a la cárcel por actos delictivos. Esta escenografía resulta cada vez menos creíble. Para reparar sus colores gastados ya ni siquiera es suficiente incluir en ella a personalidades políticas del exilio como Ileana Ros Lethinen  o la figura de Posada Carriles, recurso extremo para hacer asimilable la farsa.  

 

No es inusual que las fuerzas del orden traten de disolver manifestaciones públicas, aún en países de elevada tradición democrática. A veces se les va la mano y no pocos golpes. Por ello no han faltado evaluaciones positivas para el comedimiento de la policía castrista  en este último hecho. Lejos de redundar en una visión complaciente por la estrategia seguida ante las manifestantes en la Plaza, la demostración cívica implica un reto para la nueva estructura de poder en la Isla. Liberar a los presos políticos es el paso consecuente a dar.

 

Por su parte Las Damas de Blanco han anotado otro gran punto para la sociedad civil que se viene gestando desde hace años en Cuba. No importa que los comentaristas asalariados pongan énfasis en los editoriales que las denigran. Las cosas se mueven, lenta pero de manera inexorable, hacia un futuro democrático. El pasado 21 de abril se avanzó un trecho apreciable, con el gesto hecho por esas valerosas cubanas.   

 

 

MUDCA solidaria con las mujeres cubanas

abril 12, 2008

 

Miguel Saludes.

 

Coincidiendo con día internacional de la mujer, se celebró en Bogotá el foro Proyecto Financiamiento para el Desarrollo y la Equidad del Género. El encuentro de la organización femenina estuvo dedicado a compartir ideas que posibiliten una mejor calidad de vida a las mujeres del continente. Planes financieros, de educación, vivienda, formación, fueron debatidos por las delegaciones asistentes. La presencia de la mujer cubana se hizo sentir en este evento, aunque no a través de las acostumbradas embajadas oficiales que salen de la Isla como organizaciones no gubernamentales. La razón de esta ausencia es que Cuba no cuenta con ninguna agrupación reconocida dentro de MUDCA.

 

Maira Enrique, delegada por el Partido Demócrata Cristiano de Cuba no pudo llevar a la capital colombiana más que la denuncia y el reclamo de solidaridad para sus compatriotas que viven una situación particular dentro del país. Las participantes en el encuentro escucharon testimonios sobre las Damas de Blanco y FLAMUR. La primera agrupa a familiares de presos políticos y la segunda a mujeres campesinas. En su intervención, la ponente demócrata cristiana resaltó las razones que dieron motivo al surgimiento de las Damas de Blanco, el propósito que les anima y su lucha pacífica por obtener la liberación de los prisioneros de conciencia arrebatados de sus hogares en la Primavera Negra del 2003

 

La comunicación telefónica posibilitó que se escucharan algunos testimonios directamente desde Cuba. Elsa González Padrón, esposa de Víctor Rolando Arroyo, preso en Holguín, Gisela Sánchez Verdecia, esposa de Antonio Díaz Sánchez, miembro del Movimiento Cristiano Liberación y promotor del Proyecto  Varela y Yanistet Benítez,  esposa de Horacio Piña, también colaborador del movimiento liderado por Oswaldo Payá y miembro del Comité Nacional en pro del proyecto ciudadano, contaron el drama que les ha tocado vivir.

 

Mientras la esposa de Horacio narraba las difíciles condiciones por la que están pasando afloró un hecho triste ocurrido apenas una semana antes. La anciana Ada Borrego, madre del prisionero, había fallecido por esos días. Apreciada y respetada por su activismo, la señora Borrego partió de este mundo con el deseo de abrazar a su hijo libre, algo que no alcanzó a ver concretado. Esta historia conmovió a una asamblea, nutrida por la presencia de muchas madres, conocedoras del dolor que alberga el alma materna cuando un hijo está encarcelado. La narración hecha por Gisela sobre el estado de su esposo también provocó compasión en el auditorio. La vice presidenta de MUDCA, Vivian López Cubillo, manifestó preocupación ante el padecimiento de Antonio, dado lo peligroso que este puede resultar en las malas condiciones de una prisión y sin los debidos cuidados que requiere. Igualmente conmovedor para las presentes fue la lectura de dos poemas escritos por Víctor Rolando Arroyo a su esposa.

 

La presentación de las Damas de Blanco incluyó la proyección de un documental que recoge imágenes de la agrupación. Se distribuyeron varios CD, tarjetas con las fotos de estas valerosas mujeres y varios ejemplares del libro Enterrados vivos. Su autor, Héctor Maceda, es el esposo de Laura Pollán, una de las fundadoras de la agrupación femenina.  

 

Finalmente la delegada del PDC habló de FLAMUR. Sus integrantes han logrado recolectar miles de firmas ciudadanas para reclamar a las autoridades que se termine con la dualidad de monedas que tanto afecta al pueblo cubano. Se expuso la situación de María de los Ángeles Borrego, en este momento la única presa política reconocida como tal en las cárceles del país. Ella además de colaborar con FLAMUR fundó un grupo dedicado a visitar presos y brindar ayuda a sus familiares. Este activismo le costó cuatro años de condena por un delito que en Cuba se tipifica como peligrosidad preventiva. Cuando Maira mencionó esto en el seminario, muchas de las presentes manifestaron su asombro. Entre ellas había varias abogadas que no podían concebir la existencia de esa figura legal, instrumentada para poner tras las rejas a una persona por su manera de pensar.

 

Manifestó Maira Enrique que el PDC de Cuba tiene entre sus proyectos mantener abierta una comunicación constante a través de MUDCA con las demócratas cristianas de Latinoamericana que se han solidarizado con la problemática de la mujer cubana. Ellas dijeron estar dispuestas a buscar la influencia de los partidos políticos de sus países para trabajar en la solución de esta realidad y apoyar a las mujeres que luchan en Cuba por cambios democráticos.  Mantener la información y la divulgar lo que acontece en su patria es por el momento la tarea prioritaria de la representación femenina de la democracia cristiana cubana. Es el proyecto que urge. 

 

 

 

 

 

 


Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.