MUDCA solidaria con las mujeres cubanas
Miguel Saludes.
Coincidiendo con día internacional de la mujer, se celebró en Bogotá el foro Proyecto Financiamiento para el Desarrollo y la Equidad del Género. El encuentro de la organización femenina estuvo dedicado a compartir ideas que posibiliten una mejor calidad de vida a las mujeres del continente. Planes financieros, de educación, vivienda, formación, fueron debatidos por las delegaciones asistentes. La presencia de la mujer cubana se hizo sentir en este evento, aunque no a través de las acostumbradas embajadas oficiales que salen de la Isla como organizaciones no gubernamentales. La razón de esta ausencia es que Cuba no cuenta con ninguna agrupación reconocida dentro de MUDCA.
Maira Enrique, delegada por el Partido Demócrata Cristiano de Cuba no pudo llevar a la capital colombiana más que la denuncia y el reclamo de solidaridad para sus compatriotas que viven una situación particular dentro del país. Las participantes en el encuentro escucharon testimonios sobre las Damas de Blanco y FLAMUR. La primera agrupa a familiares de presos políticos y la segunda a mujeres campesinas. En su intervención, la ponente demócrata cristiana resaltó las razones que dieron motivo al surgimiento de las Damas de Blanco, el propósito que les anima y su lucha pacífica por obtener la liberación de los prisioneros de conciencia arrebatados de sus hogares en la Primavera Negra del 2003
La comunicación telefónica posibilitó que se escucharan algunos testimonios directamente desde Cuba. Elsa González Padrón, esposa de Víctor Rolando Arroyo, preso en Holguín, Gisela Sánchez Verdecia, esposa de Antonio Díaz Sánchez, miembro del Movimiento Cristiano Liberación y promotor del Proyecto Varela y Yanistet Benítez, esposa de Horacio Piña, también colaborador del movimiento liderado por Oswaldo Payá y miembro del Comité Nacional en pro del proyecto ciudadano, contaron el drama que les ha tocado vivir.
Mientras la esposa de Horacio narraba las difíciles condiciones por la que están pasando afloró un hecho triste ocurrido apenas una semana antes. La anciana Ada Borrego, madre del prisionero, había fallecido por esos días. Apreciada y respetada por su activismo, la señora Borrego partió de este mundo con el deseo de abrazar a su hijo libre, algo que no alcanzó a ver concretado. Esta historia conmovió a una asamblea, nutrida por la presencia de muchas madres, conocedoras del dolor que alberga el alma materna cuando un hijo está encarcelado. La narración hecha por Gisela sobre el estado de su esposo también provocó compasión en el auditorio. La vice presidenta de MUDCA, Vivian López Cubillo, manifestó preocupación ante el padecimiento de Antonio, dado lo peligroso que este puede resultar en las malas condiciones de una prisión y sin los debidos cuidados que requiere. Igualmente conmovedor para las presentes fue la lectura de dos poemas escritos por Víctor Rolando Arroyo a su esposa.
La presentación de las Damas de Blanco incluyó la proyección de un documental que recoge imágenes de la agrupación. Se distribuyeron varios CD, tarjetas con las fotos de estas valerosas mujeres y varios ejemplares del libro Enterrados vivos. Su autor, Héctor Maceda, es el esposo de Laura Pollán, una de las fundadoras de la agrupación femenina.
Finalmente la delegada del PDC habló de FLAMUR. Sus integrantes han logrado recolectar miles de firmas ciudadanas para reclamar a las autoridades que se termine con la dualidad de monedas que tanto afecta al pueblo cubano. Se expuso la situación de María de los Ángeles Borrego, en este momento la única presa política reconocida como tal en las cárceles del país. Ella además de colaborar con FLAMUR fundó un grupo dedicado a visitar presos y brindar ayuda a sus familiares. Este activismo le costó cuatro años de condena por un delito que en Cuba se tipifica como peligrosidad preventiva. Cuando Maira mencionó esto en el seminario, muchas de las presentes manifestaron su asombro. Entre ellas había varias abogadas que no podían concebir la existencia de esa figura legal, instrumentada para poner tras las rejas a una persona por su manera de pensar.
Manifestó Maira Enrique que el PDC de Cuba tiene entre sus proyectos mantener abierta una comunicación constante a través de MUDCA con las demócratas cristianas de Latinoamericana que se han solidarizado con la problemática de la mujer cubana. Ellas dijeron estar dispuestas a buscar la influencia de los partidos políticos de sus países para trabajar en la solución de esta realidad y apoyar a las mujeres que luchan en Cuba por cambios democráticos. Mantener la información y la divulgar lo que acontece en su patria es por el momento la tarea prioritaria de la representación femenina de la democracia cristiana cubana. Es el proyecto que urge.